SERVICIOS DE FE
Angello Niño (15 años – Colegio Pedro Ruíz Gallo)
“Estar frente al Santísimo era alucinante, estaba cara a cara con el mismo Cristo, su alegría me llenaba y me fortalecía.”
Pase a cuarto y dije, es un año más, me tocaba inscribirme en la preparación de la confirmación, mis compañeros de quinto me habían comentado lo divertido de las dinámicas y lo especial que resultaba participar del retiro, pero, descubrí en el camino que el Señor me tenía preparado algo muy especial, poco a poco Su presencia la sentía en cada palabra, en cada oración.
El retiro fue algo súper especial y emocionante, partimos un viernes en un viaje largazo de muchas conversaciones, llegamos a una casa hermosa y acogedora, que realmente me remitía a un espacio de reflexión, cenamos y en parejas nos designaron las habitaciones. Esto fue muy importante porque los diálogos nos permitían conocernos más, y entrar en una verdadera amistad.
En cada canto, rezo y plática, podía encontrar que era el mismo Dios, quien me invitaba a participar de algo más grande, pero fue precisamente después de mi confesión que me sentí realmente reconciliado. Estar frente al Santísimo era alucinante, estaba cara a cara con el mismo Cristo, su alegría me llenaba y me fortalecía.
Al término del retiro tenía más confianza en mí, con el Señor podría atesorar esas experiencias que me van a servir toda mi vida y que hoy, son como que el colchoncito que me soporta y alienta para seguir en está opción por llevar una vida más cercana a quién lo da todo. |